Tuesday, September 26, 2006

No insistan

No importa cuánta plata tenga o cuán buena esté, jamás me casaría con una persona que diga "pip-pip" para que la dejen pasar. Ni ninguno de sus derivados.

Friday, September 22, 2006

Algunas reflexiones sobre el orden social.

Por el orden:
Ayer fue el día de la primavera/estudiante y el aluvión zoológico invadió palermo con sus polleras cortas e inquietantes y sus cajas de cartón conteniendo diversas sustancias químicas. Esto tuvo un impacto sobre la densidad de población de la zona de la Facultad de Droit, a las puertas de cuyos estacionamientos suelen formarse largas filas de vehículos, especialmente al acercarse las 18:30, que es la hora de cursada más caudalosa en alumnos. Habitualmente, si uno llega a las 18:15 ya es imposible entrar sin 20 o 30 minutos de cola, pero si uno llega antes de las 18 puede entrar sin problemas y esperar en el auto estacionado a que se haga la hora mientras escucha Tarde Negra. U otra audición radial. O incluso un casét o cd, si uno es rico, que no es mi caso.
Ayer no. Ayer llegué a las 17:40 y ya había una cola de más de 10 autos esperando para ingresar (el ingreso ocurre a medida que va quedando lugar libre). Detrás del mío, otros autos se iban formando sobre Figueroa Alcorta, respetando las normas consuetudinarias que rigen el ingreso. Lo que ocurrió es que más o menos al llegar yo a la barrera de ingreso, algunos vehículos no familiarizados con la normativa, o acaso indiferentes ante ella, decidieron que no hacía falta respetar el orden de la fila e intentaron "colarse" por los costaditos. Esto les fue impedido hasta cierto punto, pero uno que había metido su trompa con calzador entre mi auto y el que me precedía logró imponerse adelante mío.
Aquí ocurrió lo llamativo: Empezaron a llover bocinazos, gritos, escándalo, un reproche social inaudito (para lo que es ese antro). El señor colado hizo oídos sordos o bien caso omiso, o ambas, y se mandó nomás sin que le importara nada el reproche a su conducta poco respetuosa para con los derechos de los demás.
Esto, en principio, parecería mostrar que todos estos pequeños burgueses tienen un sentido de la justicia y el orden social y consideran que, en principio, ciertas cosas se deben hacer de acuerdo a ciertas normas, de modo de garantizar una especie de igualdad frente al parking: el que llega antes, entra antes.

Por la anarquía:
Por el lado opuesto, el otro día escuchaba cómo una gente de Belgrano (y sí, Belgrano, qué se puede esperar) se quejaba de que un guardia urbano les había indicado cómo cruzar la calle. Era enorme su indignación ante estos "mimos con sueldo del estado"(sic) que, para ellos, no cumplen ninguna función real ni tienen legitimidad para indicarle a la gente que debe cumplir ciertas leyes. Su falta de legitimidad se encuentra en el hecho de que su ropa tiene más de un color, según entendí. Aparentemente, sí tendrían legitimidad para hacer cumplir la ley los policías federales, acaso por tradición, acaso porque van calzados (1). Me pareció una incongruencia que se quejaran de que había personas dedicadas a mantener un orden en lo cotidiano, similar al que habría hecho falta en el parking el día de los bocinazos. No es necesaria un arma reglamentaria para decirle a la gente que se suba al cordón o que no tire basura, y si lo hicieran los policías imagino la queja indignada: "¿Por qué no van a perseguir a los chorros?".
Esta actitud parecería una preferencia por cierta anarquía en cuanto a determinadas areas, como el orden del tránsito, o bien cierta pertenencia a una aristocracia, en el sentido de "que los demás cruzen bien, yo estoy apurado". No voy a discutir si tienen razón o no en cuanto a la innecesidad de cruzar bien o en cuanto a su supra-normatividad, porque a lo mejor sí y a lo mejor no, pero en principio sí podemos hablar de una incongruencia. Cuando una persona los perjudica llueve el reproche social y cuando ellos joden a los demás vivimos en una sociedad demasiado opresiva.

(1). Sobre la coercitividad y el miedo:
Resulta oportuno entonces investigar por qué la diferencia de legitimidad entre guardias urbanos (representantes del Estado) y ratis comunes (representantes del Estado). Si los ratis son más legítimos por tradición, no parece que esa sea una tradición muy venerable. Por otro lado, si son más legítimos porque te pueden meter preso, son más legítimos porque te dan miedo, ya que en principio no te puden llevar preso por cruzar mal. Si son más legítimos porque van calzados, se trata de un fetichismo bastante curioso, y también fundado o bien en el miedo o bien en la creencia de que el que tiene armas la tiene más grande.

Solución:
Para darle legitimidad a la guardia urbana, deberían empezar a llevar gente a sus sedes y picanearla un poco, a cagar a tiros a los que tienen "pinta de chorro", a entrar con caballos y a los palazos entre las madres de plaza de mayo, a ir de civil y disparando en las concentraciones populares, a recibir un porcentaje de todo lo ilegal que se hace en la ciudad, a garantizar zonas liberadas para los chorros amigos, a violar trabajadoras sexuales como pago de protección.
En fin, a hacer todas esas cosas que hacen que los policías federales sean valiosos y los guardias urbanos no lo sean.

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Thursday, September 14, 2006

Mis chiquitines:

Como ustedes saben, hay veces que papi martu no puede estar para darles todos los abrazos que ustedes saben que merecen. Este fin de semana con viernes incluido voy a estar en el congreso de filosofía que ya nombré y no creo que puedan tenerme a mano para meterme eso mismo. Es por eso que dejo este post como despedida -con suerte, provisoria hasta el lunes- y les prometo volver con un montonazo de anécdotas para que compartamos.
Les mando mucho mucho amor desde ésta, la casa de la alegría, que no cumple con las características de ninguna de las categorías de blogs que publicó el chico de gorra, con lo cual concluyo que es original y maravillosa.

Tuesday, September 12, 2006

Enorme, caliente y brillón...

Hoy a la mañana nos sonreímos con el señor guardia del edificio donde estaciono mi auto, con la señora que cobra en el estacionamiento de la facultad, con todas mis compañeras (son todas nenas) de la clase de la mañana, con la chica que da la clase, y, en resumidas cuentas, con todo el mundo, incluso con una empleada administrativa de la facultad que me recibió un trámite, lo que es mucho decir.
Este buen humor generalizado, este optimismo ante la vida, esta actitud inconsciente de parte de las masas movilizadas, obedece ni mas ni menos que a un fenómeno climático.
Está claro, el sol. Hacía meses que no se presentaba así, enorme, caliente y brillón. Hoy el sol nos daba el primer beso de la primavera y todos se sentían como Mimí en abril:

ma quando vien lo sgelo
il primo sole è mio
il primo bacio dell'aprile è mio!

(Hecha la salvedad de que Mimí murió de tuberculosis en febrero, asique no llegó a recibir ese primo bacio, y lo lamentamos)

Entonces pregunto: ¿Alguien estuvo de mal humor hoy? ¿Alguien vio a alguien de mal humor hoy?

Desde Chicha Para Uno le damos la bienvenida, le devolvemos el beso, nos prendemos un pucho, nos tomamos una cerveza helada en la vereda y sonreímos a todos los viandantes, mientras nos preguntamos para qué carajo trajimos el abrigo.

Sunday, September 10, 2006

Entre otras cosas...

Soñé que tenía un ñandú de mascota, y lo sacaba a pasear con una correa en el cuello. Lo curioso es que lo llamábamos "el ganso", a pesar de que al despertarme razoné que ese tamaño era claramente de un ñandú.
De todas maneras, lo amenazaba con conseguir un horno muy grande y hacerlo para navidad.
Además soñé otras cosas igualmente raras que, en este momento, escapan a mi memoria.

Friday, September 08, 2006

Optimismo

Frase de mi profesor de epistemología, hoy:
"Nos vamos a morir todos, pero la vida no es tan mala"

Che gordo vos sí que tenés problemas eh...

Estoy lleno de hastío y de frío, tengo el corazón hecho pedazos y me encuentro de rodillas, sin moral y hecho un mendigo, por lo siguiente: Las clases empezaron el 17 de agosto. Yo curso una materia martes y viernes a las 10. Los viernes 18 y 25 no fui porque tenía sueño. Los martes 29 y 5 no fui porque tenía que ir a un juicio oral (no, no fui de imputado). El viernes pasado faltaron los profesores. ¡Y hoy no sonó el despertador!
Para completar el cuadro de culpa, miedo, horror, y culpa de nuevo, el viernes que viene tampoco puedo ir por el congreso de filosofía de Santa Fe.
Me tiene muy mal esta situación, las chicas que tengo en todos los cursos para que me avisen qué va pasando me cuentan que no pasa nada, pero yo quisiera verme la cara con la parte docente, para que nos vayamos conociendo, ya que el curso es de 11 personas. Y ellos conocen a 10.

Por otro lado, La Nación me alegró la mañana con un titular gracioso sobre los servicios amorosos de no se quién.
La tapa de ese diario lleva tiempo ganándole a la Barcelona.

Wednesday, September 06, 2006

Pobre señora...

Como de todo se puede extraer algo bueno, he extraído algo bueno de la publicidad nefasta a la que hice referencia en mi último post.
Cada vez que mi madre intenta imponer sus cánones morales a mi vida o a la de mi hermano con algún comentario típico de señora rompe-pelotas, le pregunto:
"¿Cómo mamá sentís que tenés que poner orden?"
Y nos reímos mucho con mi hermano Esu.
Y obviamente, ante semejante desestimación, es mucho más fácil no darle bola.